20 de junio de 2011

Cómics y utilería de películas, bienes millonarios para coleccionistas

Al igual que el capitán Ahab cazó el gran tiburón blanco Moby Dick, Joe Maddalena está cazando las zapatillas de rubí de El mago de Oz. Los zapatos mágicos estaban desaparecidos desde 2005, cuando los robaron del Museo Judy Garland en Grand Rapids, Minnesota. Hay una recompensa de 250,000 dólares por su entrega.

Maddalena sabe dónde buscar. Él es el propietario de Profiles in History, una casa de subastas en Los Ángeles que se especializa en objetos de cine y televisión altamente codiciados, y Oz es una de sus películas favoritas.

Entre los muchos trofeos que Maddalena ha recogido y vendido por sumas de hasta seis cifras están: un robot T-800 utilizado en Terminator 2: Judgment Day, un billete de oro de Willy Wonka y la fábrica de chocolate y el icónico auto utilizado en Chitty Chitty Bang Bang; artículos que seguramente harían babear a un geek del cine.

“Lo que vende es la cultura pop, es una moneda internacional”, dice Maddalena. “The Terminator es conocida en todo el mundo. Cleopatra, Marilyn Monroe, estas figuras son internacionales. Tenemos clientes de todo el mundo. La mitad de mis clientes están fuera de Estados Unidos. Es un mercado muy grande y creo que la gente realmente es nostálgica y quiere coleccionar lo que significaba algo para ellos”.

El coleccionista experto y su compañía han aparecido en la serie de SyFy Hollywood Treasure.

La travesía de Maddalena para llegar a ser uno de los principales expertos en utilería y vestuarios famosos –por no hablar de ser estrella de un reality show– comenzó temprano.

“Mis padres eran anticuarios y crecí en la costa este. Llegué a California en los años 80 para ir a la universidad y siempre me encantó Hollywood y las películas antiguas, y siempre tuve el interés en ello cuando era pequeño”.

Maddalena comenzó a vender documentos antiguos, pero su interés por la literatura clásica lo condujo de vuelta a su pasión por el cine y la televisión.

“En 1996, mi negocio estaba bien establecido en documentos históricos, y empecé a vender objetos de interés de Hollywood justo por el tiempo en que (la cadena de restaurantes) Planet Hollywood despegó”, dice. “Así que fuimos muy afortunados al estar allí en ese momento y ellos eran clientes y les ayudamos a establecer y construir memorabilia en 100 restaurantes. Era una especie de plataforma de lanzamiento para mi negocio”.

Maddalena comenzó a reunir tanta memorabilia como pudiera encontrar para poner a subasta. Señala que, durante un tiempo, la utilería y el vestuario de Hollywood “eran como residuos desechables. La película o espectáculo era un producto, y todo lo demás era parte del proceso. A veces lo destruían o lo utilizaban para otra cosa”.

Como Hollywood Treasure muestra, valiosas piezas de amadas películas y espectáculos se pueden encontrar casi en cualquier lugar.

El primer episodio de Treasure hace una crónica del descubrimiento del bolso de viaje de Mary Poppins. Había terminado en posesión de una familia de Illinois, que lo utilizó para guardar equipaje. Maddalena también recuerda una bodega en Malibú, California, que tenía el vagón de El planeta de los simios.

Maddalena y su equipo viajan por todo el mundo, sin descanso, en busca de estos artículos.

El arma láser de Deckard de Blade Runner se vio una vez en público hace 15 años en una convención. "Me tomó 14 años encontrarlo. Por fin la encontré y la vendí por 200,000 dólares”, dice. Otro cazador de recuerdos de Hollywood que ha recorrido el mundo desde hace años es el superfanático de Star Wars y iReporter Gus Lopez.

“A medida que me introduje en el coleccionismo, mis intereses se expandieron a otras áreas, como escaparates de tiendas, artículos del reparto y del equipo de producción, productos alimenticios, cajas de cereal, prototipos de juguetes, cajas de comida y, eventualmente, accesorios y trajes utilizados en las películas”, dice Lopez, un residente de Seattle.

Ahora coloca la mayor parte de sus esfuerzos en la búsqueda de artefactos de las películas de Star Wars.

“Fueron adquiridos de una amplia gama de fuentes: los miembros de la tripulación, subastas públicas, comerciantes de utilería de buena reputación, amigos que quieren vender una pieza con el fin de comprar otra, e incluso algunos artículos arrojados a la basura o abandonados en los lugares de rodaje”, dice. “Por ejemplo, me tomó cuatro viajes a Túnez para visitar los lugares de rodaje para el planeta Tatooine de Star Wars para ser capaz de encontrar los huesos de un gran esqueleto de fibra de vidrio utilizados en las escenas del desierto de la primera película”.

Además de una gran colección de juguetes de Star Wars y una habitación llena con 1,400 cereales Star Wars de 100 países distintos, la colección de Lopez incluye una máscara de Ewok de El Retorno del Jedi, la Estrella de la Muerte original de la primera película, Una nueva esperanza, y una mochila de Boba Fett de Jedi.

Lopez llama a estos artículos y trajes “lo más coleccionable” y dice que hay algo especial acerca de la “emoción de la caza” cuando se trata de su afición.

“Hace años, las comunidades de coleccionistas se formaban a través de ferias de juguetes y revistas, pero hoy en día está dominado por los foros de internet que cubren casi todos los intereses de los coleccionistas, hasta las más esotéricos”, dice. “Como resultado, los coleccionistas construyen lazos de amistad entre los entusiastas de ideas afines en todo el mundo y con frecuencia se reúnen en convenciones, subastas y otras reuniones.

Muchos de los coleccionistas que hacen ofertas en las subastas suelen ser anónimos, pero hay algunos grandes nombres.

“Existe una gran cantidad de coleccionistas conocidos por ahí, George Lucas y Steven Spielberg, por supuesto. Una gran cantidad de estrellas de rock también coleccionan”, dice Maddalena.

Nicolas Cage estuvo recientemente en las noticias después de que su copia de Action Comics Nº 1 –una de cerca de 100 existentes, que incluye la primera aparición de Superman– fuera recuperada por la policía después de haber desaparecido durante 11 años. (El libro aún se encuentra en custodia de la policía. Entre los cómics que aún están desaparecidos está una copia de Detective Comics Nº 27, que introdujo a Batman).

El hombre reunió la colección de cómics de Cage, Stephen Fishler, es el creador de ComicConnect.com, que a su vez ha aparecido en las noticias varias veces en los últimos años, por la venta de artículos como los números muy codiciados de Action y Detective por un millón de dólares cada uno, e incluso más.

Las razones para coleccionar y, a veces, para gastar una fortuna en un solo tema, también son muy variadas.

“Hay gente que tal vez no se siente cómoda con las inversiones tradicionales, (o quiere ponerlo el dinero) en algo concreto”, explica. “Hay personas que son grandes fanáticas, y ahora que son adultas quieren capturar algo de esa nostalgia. Los cómics son una extensión natural de querer reunir y poseer. Hay una gran variedad de motivaciones”.

Un sistema de calificación de 10 puntos para los cómics, aceptado por la industria en su conjunto, es un fenómeno reciente inventado por Fishler.

“Les damos la historia del pasado, o de cuál es la demanda en este momento o al menos la estimación aproximada. Debido a ese grado, se puede exigir un valor”.

La crisis económica de los últimos años ha sacado algunos tesoros de su escondite.

“Había una familia que enfrentaba una ejecución hipotecaria y encontraron Action Comics No. 1 en la casa”, dice Fishler. “Tuvieron que vaciar la casa y lo encontraron en el sótano. No sabían de dónde salió, pero pensaron que podrían ganar mucho dinero. Fue vendido por 436,000 dólares”.

“Por cada llamada así, tenemos 25 llamadas de gente diciendo que tienen algo grande y no lo tienen”, dijo.

Aunque Fishler no cree que historias como estas sean típicas cuando se trata de libros de historietas, Maddalena tiene la opinión contraria acerca de los artículos valiosos del pasado de Hollywood.

“Pregunta a tu alrededor, puede que tengas amigos que trabajan en la industria, escritores, directores, decoradores. Puedes tener un amigo que tenga una gran caja de guiones de I Love Lucy. Está allá afuera”, dice. “Hay que recordar que hay un par de cientos de personas involucradas en estas producciones. Hay toneladas de esto por ahí”.

Ya sea que apelen a los fanáticos de las películas o de los cómics, la pasión por estos temas es lo que dispara los precios hasta el cielo. Como Maddalena dice: “Te transportarán de nuevo a un periodo de tiempo, a una emoción, a un sentimiento. De eso se trata el coleccionismo, no importa lo que colecciones”.


Tostoneado de: http://mexico.cnn.com

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